Reseña | Detroit: Become Human

Para muchos consumidores, no es una tarea sencilla seleccionar cuál será la consola de videojuegos en la que pondrán sus ahorros cada vez que llega al mercado una nueva generación en la industria de los videojuegos; muchos factores vienen a la mente antes de realizar tan importante decisión: el precio y ciclo de vida de la consola, la comodidad, la funcionalidad y el diseño de sus controles, la plataforma que existe para jugar en línea, una eventual opción de retrocompatibilidad y, por supuesto, el número y la calidad de los videojuegos exclusivos del catálogo.

Ante este escenario, es fácil invitar a los consumidores a investigar cuáles son los títulos que solamente podrán disfrutar en ciertas plataformas. Una de estas plataformas de juego es PlayStation quien, aunado a videojuegos como Little Witch Academia, God of War o Shadow of the Colossus y los venideros The Last of Us II y Spider-Man, nos presenta Detroit: Become Human, una de las propuestas narrativas más sólidas del pasado reciente en el mundo de los videojuegos y que se encuentra llena de decisiones que deberemos tomar, las cuales serán indicadoras de nuestros valores y nos hará reflexionar sobre el concepto de la humanidad y el trato que se les da a los seres vivos con los que convivimos en el Planeta Tierra.

Este título lo puedes encontrar tropicalizado y totalmente doblado al español “mexicano” (es decir, encontrarás groserías y modismos propios de México), además de tener la opción de cambiarlo a otros idiomas (entre ellos el inglés, si quieres disfrutar del trabajo de doblaje original). Como lo mencionamos previamente, es un título exclusivo de PlayStation 4, exclusivo de los jugadores con la mayoría de edad, y que contó con el trabajo directo de David Cage, líder en Quantic Dream, que había desarrollado una interesante presentación titulada Project Kara: The Demo, del cual te hablaremos posteriormente.

Detroit: Become Human

¿Qué rayos es Detroit: Become Human?

Como lo mencionamos en el párrafo anterior, Project Kara: The Demo es una pequeña demostración que Cage (probablemente) desarrolló para probar que algo muy interesante podría surgir, al analizar la relación que existirá, en unos años, cuando la raza humana integre a los androides a la sociedad. Te compartimos el siguiente vídeo que será una referencia importante en los siguientes párrafos de análisis del videojuego:

Después de que Detroit: Become Human fue anunciado oficialmente, en el marco de la Paris Games Week en 2015, como alguien que gusta de los videojuegos, tenía la duda de cómo sería el gameplay del propio título. ¿Sería un first person shooter? ¿Un juego de acción? ¿Una novela gráfica?

Después de completar el título, diría que es una especie de “novela gráfica 2.0” en la que decisiones que tomemos muy temprano en el juego tienen una influencia directa en las escenas finales del título. Combinando esta parte de las decisiones con algunas partes de acción, orquestadas por “quick time events” y un poco de point and click, por el tema de la interacción en las escenas de investigación, Detroit: Become Human es un excelente ejemplo de cómo se pueden contar historias de forma interactiva.

Detroit: Become Human

Sin embargo, la primera hora de juego es agridulce pues, aunque empieza de forma dramática con la misión de rescatar a una niña de las manos de un androide que la tiene como rehén, el videojuego cae dramáticamente en una especie de tutorial innecesario, que lo debilita fatídicamente hasta que vuelve a tomar color, en un posterior capítulo; una experiencia que se repite constantemente, como si estuviéramos en una montaña rusa.

Detroit: Become Human

¿Por qué vale la pena apostar por un título como Detroit: Become Human?

Detroit: Become Human es brillante por dos cuestiones: el trabajo estético (todo el tema de diseño gráfico y de animaciones que maneja) y la narrativa que impacta a las cuestiones morales y éticas del jugador.

En cuanto al tema de las animaciones, me atrevería a decir que el título cuenta con una de las capturas faciales más impresionantes que he visto en mi vida; investigando un poco en la red, encontré una entrevista realizada a Valorie Curry, una actriz que tiene un rol vital en el desarrollo del juego y en la que podemos apreciar el monstruoso trabajo artístico que conlleva este proyecto.

Vayan a comprar el juego, o no, regálense la oportunidad de ver este interesante clip con el que busco sustentar el punto de las animaciones y el trabajo gráfico expuesto:

Si faltara agregar algo a la experiencia audiovisual, la música es exquisita y le da otro nivel de vida al videojuego. Es fantástico, brillante y memorable el trabajo de musicalización detrás del proyecto (el mismo reconocimiento lo dirigo tanto al doblaje como el trabajo de regionalización realizado para el goce de los jugadores de nuestro país).

Del otro lado, nos encontramos con una poderosa narrativa que, a pesar de contar con caídas que son muy marcadas y que se reflejan en algunos capítulos que se sienten algo “huecos” y lentos. El talento de Cage brilla cuando, como jugadores, tenemos que tomar decisiones sobre lo que está bien y lo que está mal, sobre el valor de la vida humana y la vida artificial, las constantes reflexiones que nos hacemos sobre la humanidad, sobre las razones que tenemos que vivir y sobre lo que tiene vida y sentimientos y lo que no. En estos momentos, el juego es un proyecto de alto calibre.

Al completar las historias de tres androides con vidas totalmente diferentes, podemos enriquecer nuestra visión sobre el problema global que engloba a estos compañeros mecánicos y es sumamente gratificante ver que, conforme se acerca el final de esta aventura, los tres caminos se cruzan en una misma dirección.

Detroit: Become Human

En cuanto al gameplay, la “visión de águila” con la que exploramos todas las escenas es sumamente útil y la forma de interactuar con los ambientes es creativa pues emplea el stick derecho de nuestro control y el touchpad, una función casi olvidad de los controles Dualshock de esta generación.

Otro elemento que dota de importancia al videojuego que se desarrolla en Detroit es el tema de la rejugabilidad. Contamos con la posibilidad de realizar tantas decisiones diferentes por capítulo, que es muy probable que de cinco personas que completen el juego, apenas un par, o menos, coincidan en la escena final. Este sistema le da muchas horas de vida al juego y, si se suman otros factores extras como las revistas que vamos coleccionando en las escenas del título, estamos ante un proyecto que te mantendrá durante horas enfrente del televisor.

Detroit: Become Human

¿En qué pudo mejorar un proyecto como Detroit: Become Human?

El principal problema de Detroit: Become Human es que al título le cuesta mantener la atención del jugador, cuando las escenas no están llenas de balazos o decisiones importantes que debamos tomar. Contrario a un proyecto como A Way Out, que, aunque es mucho menos ambicioso, los jugadores siempre tenían algo que hacer en la pantalla, en forma de minijuegos o de NPC con quienes interactuar, aquí el proyecto cae cuando nos queremos salir un poco de la narrativa o no sentimos la presión y el apuro de tomar decisiones importantes.

Siento que una inteligente decisión hubiera sido cambiar el enfoque del videojuego a pequeños clips, como si se tratara de una temporada de Black Mirror, o bien, trabajar en hacer más poderosas las escenas lentas de la pantalla, para que no se sintiera que nuestro progreso, en algunos capítulos, pareciera detenido por un ancla.

Detroit: Become Human

Mi última observación con este videojuego es que, al poder desbloquear muchos finales, es necesario completar los capítulos en varias ocasiones, algo que suena normal. Lamentablemente, las escenas al no ser independientes entre ellas, nos obligan a completar el juego, desde el inicio, una cantidad bestial de ocasiones para visualizar todos los finales, lo que puede desanimarnos como jugadores y quitar el encanto de cada fragmento de esta gran historia.

Entiendo que es complicado ligar las narrativas para poder presentar una historia en la que tomando una decisión, pudiera sacar más de un final pero es igual de pesado volver a repetir tantas veces la aventura, solo para ver que un personaje pudiera morir o no, en pantalla y cuál es su repercusión al final. Ojalá integraran un “fast-tracking” o algo que nos ayudara a acelerar el andar de las escenas.

Detroit: Become Human

Veredicto | Detroit: Become Human

Detroit: Become Human marca el futuro de las novelas gráficas, independientemente del tema que traten. El trabajo detrás del desarrollo de tantos árboles de decisión, la poderosa narrativa y las partes donde se vuelve realmente interactivo e interesante el juego marca un antes y un después en el género y debe incentivar a los desarrolladores de este tipo de videojuegos a romper el molde y pensar fuera de la caja.

La parte audiovisual que maneja Detroit es simple y sencillamente, bestial. El trabajo de captura, las actuaciones de los personajes y lo vivo que se sienten nuestros androides en la pantalla siguen posicionando a los videojuegos exclusivos de Sony como estrellas en ese apartado, en toda la industria. Lo mismo ocurre cuando tenemos que reflexionar sobre temas tan finos como son la vida humana y cuando el juego nos reta, rompiendo la cuarta pared, a pensar por qué tomamos las decisiones que tomamos en una experiencia de juego lúdica, como lo pudiera ser un videojuego.

Detroit: Become Human

Sin embargo, el título se siente lento en muchos momentos y hay algunos segmentos donde un poco más de trabajo creativo le hubiera venido bien, especialmente en la tarea de resolver los misterios y encontrar pistas, para que no se volviera un tema repetitivo.

Las narrativas de los tres androides protagonistas se manejan en tonos diferentes y es, hasta el final, donde el juego fluye a un mismo ritmo, lo cual lo convierte en una experiencia que, analógicamente, se parece más a la de un maratón que a la de una carrera de velocidad.

Detroit: Become Human

Hablando del final, y sin el afan de spoilear nada, después de un viaje en el que encontramos analogías entre los androides y grupos de minoría, a lo largo de la historia, hay un momento de tensión que puede resultar muy crudo para la comunidad judía, por un tema que potencialmente descubrirás en la recta final del juego.

Definitivamente, hay un nicho de jugadores que valorará mucho un título como Detroit. Creo firmemente que hay un segmento de jugadores que se sentirá cautivado por la problemática presentada, entre humanos y androides, y que deseará completar todas las alternativas, para disfrutar al máximo este título.

Detroit: Become Human

Sin embargo, otros jugadores preferirán ser parte de la aventura con sus votos en el chat de un streaming de Twitch y es una opción, sumamente válida, para integrarse al proyecto desde un ángulo más alejado.

Sea cual sea tu perfil, descarga el demo de Detroit y decide si este título de ciencia ficción es una historia, digna de tu atención, de tus horas de juego, pues es un largo viaje, que, personalmente, te recomiendo recorrer.

Pixel de Oro Pix

Esta reseña fue realizada siguiendo los lineamientos establecidos en nuestro Código de Ética; si quieres conocer más sobre nuestro sistema de calificaciones, da click aquí mismo.

arturo firma Nación Pix

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