Reseña | Nintendo Labo

Uno de los videojuegos que más atención ha logrado captar, este año, ha sido Nintendo Labo. Después de una lluvia de memes, que fueron el vivo retrato de la expectativa y la gracia de un sector de la comunidad gamer, llegó el momento de la verdad, en el cual, el Nintendo Labo tenía la responsablidad de demostrar que era un videojuego capaz de construir una experiencia de juego creativa, divertida y familiar, que pusiera a prueba a nuestras habilidades motrices y artísticas.

Nintendo Labo es un proyecto en el cual crear, jugar y descubrir cosas nuevas van, verdaderamente, de la mano. Siendo una de las exclusivas del Switch, Nintendo Labo es un videojuego que pertenece (parcialmente) al género de los minijuegos, donde la principal virtud del título no está en lo que vemos en la pantalla táctil del Switch, sino, en lo que construímos con nuestras propias manos, auxiliadas por las plantillas de cartón.

El título se encuentra en español, inglés o francés, con las instrucciones presentadas en texto todo el tiempo en la pantalla. Sin más, te narraremos parte de nuestra experiencia con Nintendo Labo, haciendo énfasis en cada armable que hemos construido. Esperamos que sea de tu agrado.

casa de Nintendo Labo

Nintendo Labo – Automóvil de radio control

El primer armable del que te hablaremos hoy es el automóvil que podemos controlar desde la tableta del Switch. Nos tomó menos de quince minutos construir este pequeño juguete que hace uso de las vibraciones de los controles Joy-Con para avanzar. Hace uso de la cámara infrarroja de los controles, lo que nos permite ver los obstáculos con los que nuestra unidad móvil se encuentra en el camino. Definitivamente, es muy divertido (y una excelente carta de presentación) este juguete, los jugadores entienden rápidamente el potencial de Labo y desde aquí empieza a ser tu imaginación el límite del videojuego. Se pueden construir pequeños circuitos con el cartón restante y hasta usar un cronómetro para realizar competencias…¡nosotros usamos las figuras Amiibo como pequeños obstáculos!

Automovil radio control Nintendo Switch

Nintendo Labo – Caña de Pescar

Definitivamente, la experiencia más divertida de Labo, en mi humilde opinión, es la de la pesca. La construcción de nuestra caña nos tomó alrededor de dos horas y, para lograrlo, empleamos algunos remaches de plástico, hilos y mucho cartón.

La mecánica de juego es fácil de entender (tirar la caña, esperar que un pescado muerda el anzuelo y tirar la caña, mientras enredamos el hilo) pero la magia realmente está en el armable que hemos construido. El ruido que hace la caña de pescar y el hilo que vamos manipulando te hacen sentir como si estuviéramos verdaderamente pescando en un lago y combina la adrenalina de la pesca, con los momentos de calma y reflexión que ofrece el mar. También, es muy divertido andar “coqueteando” con los peces con el movimiento de la caña.

Quizás, hubiera sido un poco más amigable que, cuando los peces picaran, hubiera un indicador que nos ayudara a detectar qué movimiento es el más recomendable a seguir cuando nuestro cebo es consumido porque, entre varias personas que probamos el videojuego, quedaba la duda al inicio si estábamos haciendo bien el movimiento o nos faltaba realizar alguna artimaña para atrapar a nuestras presas marinas.

caña de pescar de Nintendo Labo

Nintendo Labo – Motocicleta

Las experiencia de juego que yo propondría para entrarle de lleno al concepto de Nintendo Labo es el de la motocicleta. Decirle a alguien que en una hora pueden pasar de ver unas plantillas de cartón a estar manejando una motocicleta virtual, es algo sumamente atractivo.

Una vez construída, manipular la moto es una experiencia muy divertida. Este armable emplea la tecnología HD Rumble de los controles Joy-Con para que enciendas el motor y una vez encarrerado, el título le da un aire a Mario Kart. Para deslizarnos, basta con girar nuestro cuerpo a un lado y al otro y el sistema detectará los cambios en nuestro sistema de conducción.

Lamentablemente, el ritmo del videojuego es lento, poco a poco se empiezan a tornar repetitivas las vueltas y se siente un poco vacío tener tan espectacular hardware…y una experiencia de juego, tan monótona.

motocicleta de Nintendo Labo

Nintendo Labo – Casa

El minijuego más extraño de Labo es, definitivamente, el de la casa. Construir la casa es un buen reto pues es el armable más complejo del variety kit. Se emplean todo tipo de remaches y es interesante que el cartón incluso se dobla en algún momento para construir una especie de llave-tornillo.

Una vez construída la casa, tenemos a nuestra disponibilidad tres llaves de cartón, las cuales activan diferentes cosas en nuestro hogar, como abrir la llave de agua, activar un ventilador o cocinar un pastelillo, todos son pequeños minijuegos que, si bien son entretenidos, nos dejan con el terrible sabor de boca que hay potencial desperdiciado en la casa (además que la interfaz en este minijuego es terrible).

Espero, inmensamente, que Nintendo o algún desarrollador pueda sacar adelante algún videojuego o aplicación que pueda beneficiarse del sistema de estar introduciendo las llaves para interactuar con lo que vemos en la pantalla.

casa de carton de Nintendo Labo

Nintendo Labo – Piano

El piano es una fantástica propuesta dentro de la oferta del Nintendo Labo porque demuestra que los controles Joy-Con tienen un enorme potencial en juegos musicales y de ritmo, con un enfoque nunca antes visto.

Empleando etiquetas localizadoras y los sensores infrarrojos, el piano que armamos de cartón funciona para hacer ruido, como si fuera el de alguna aplicación de Ipad, con la diferencia que aquí estás tocando una tecla físicamente y no solamente un cristal. Las piezas se sienten algo frágiles aunque será el tiempo el que dirá si son realmente resistentes después de varias sesiones de juego.

En retrospectiva, es fascinante el trabajo ingenieril detrás de este armable (y de todo el proyecto, realmente) y es verdaderamente un momento lleno de diversión, intimidad y retrospección, tocar el piano. Piensen todo el tiempo con el uso de la razón y el sentido común para sorprenderse; recuerden que cuando estén tocando este piano de cartón, no están reproduciendo sonidos predeterminados de una tableta, están manipulando pequeñas estructuras de cartón, con la única finalidad de hacer música, aprender pequeñas pistas y hasta grabar su propio material musical.

Piano de Nintendo Labo

Nintendo Labo – Robot

Como bien sabrás (y si no, es un placer para nosotros informarte), actualmente, Nintendo Labo viene en dos presentaciones, el variety kit (que incluye el piano, la motocicleta, la casa, la caña de pescar y el automóvil a radio control) y, por separado, se vende un kit para que te conviertas en el controlador de un robot. Este kit incluso es más caro que su contraparte de variedades y la diferencia en precio puede ser, o no, justificada, dependiendo los gustos de cada jugador.

En cuanto a la construcción, el kit es mucho más tardado y complicado de armar que sus contrapartes; definitivamente no creo que un niño, sin el auxilio de un adulto, pueda armarlo (al menos no, sin problemas). Después de un tiempo aproximado de dos horas y media a tres de trabajo, terminaremos con un armable de cartón dividido en visor, mochila jetpack y extensiones para las piernas, con lo que tendremos el control total de nuestro robot.

robot de Nintendo Switch

Dentro de los minijuegos que tenemos, podemos destruir edificios, transformar nuestro carro en un automóvil que dispara rayos o recorrer pequeños circuitos con nuestro bípedo de cartón.

Lo más interesante del armable del robot es cómo lo podemos manipular en pantalla. Caminamos, literalmente, con nuestras piernas y golpeamos, empleando nuestros brazos. Para realizar esta tarea, armamos contrapesos (una especie de poleas) que van dentro de las mochilas, lo que, al menos para mí, fue una experiencia de juego totalmente fresca e innovadora. Debo de reconocer el esfuerzo creativo y de ingeniería que alguien tuvo en el otro extremo del mundo para idear un mecanismo que, mediante el uso de cartón y sensores infrarrojos, pudiera detectar si tenemos el brazo derecho extendido o estamos incados, deslizándonos de un lado al otro. Es un enfoque completamente diferente al que tuvieron los estudios al diseñar videojuegos con los Wii Remotes como mandos, o con el apoyo de aditamentos sobre la línea del Kinect o el PS Move.

robot de Nintendo Switch box

Lamentablemente, toma mucho tiempo ajustar las piezas de cartón e hilo a nuestras propias extensiones y los minijuegos, una vez más, se sienten como pequeños demos y no como experiencias completas de juego. Adicionalmente, el modo automóvil, aunque creativo, representa fatiga para el jugador porque exige que estemos en cuncillas (porque por la extensión del hilo, no es fácil colocar nuestras rodillas en el suello), lo que termina representando un momento amargo para el jugador.

Veredicto – Nintendo Switch

Nintendo Switch será el producto de entretenimiento más innovador del 2018, no hay innovación en la industria que cuente con ese potencial creativo. Hay veces que, para dar un paso adelante, hay que dar uno para atrás y aquí, en lugar de probar con nuevas tecnologías, Nintendo optó por encontrarle un nuevo uso a una tecnología con potencial biodegradable que lleva décadas en el mercado, sin perder el enfoque de los videojuegos de una consola familiar.

En lo personal, llevaba años sin poder disfrutar de un videojuego con los miembros más grandes de mi familia y ver el entusiasmo con el que armaban partes de Labo fue, honestamente, encantador. Debo reconocer que Nintendo se esforzó para que en pleno Siglo XXI, en el que estamos tan alejados los unos de los otros, nos podamos sentar en la sala de la casa y, en equipo, amigos, familiares, jugadores y no jugadores, todos, en equipo, armemos algo.

Reseña Nintendo Labo

Sin embargo, a pesar de la creatividad y el enorme esfuerzo ingenieril detrás de este producto, la enorme falla de Labo es que es un videojuego que se siente como un “tech-demo”. Lejos de ser un videojuego que justifique e integre todas estas experiencias de juego en una aventura o una historia, no hay muchas razones para que agarres tu automóvil a radio control y te pongas a correr o completes, de nuevo, todos los circuitos de la motocicleta.

La falta de integración de los minijuegos, y la escasa motivación de rejugabilidad, son los puntos débiles de Labo y dependerá de Nintendo (y de los demás estudios) seguir dando soporte a esta gran idea, ya sea con nuevos minijuegos que empleen los armables de estos primeros kits o bien, con nuevas propuestas que aprovechen las bondades del Switch (estoy seguro que pronto tendremos noticias sobre algún juego musical, construido a partir del cartón).

A pesar de todo, se tiene que reconocer a Labo por su creatividad y el gran esfuerzo de diseño que se le inyectó al proyecto. Con la esperanza de ver más kits armables y de nuevas y mejores plataformas donde nuestras piezas actuales de cartón se puedan integrar, le entregamos un merecido Pixel de Platino a Nintendo Labo porque, en un mundo en el cual el 80/20 de los videojuegos, son calcas de otros proyectos, nuestra industria necesita más títulos como Labo si la queremos ver progresar, al menos, en los ámbitos de creatividad y hasta de sustentabilidad de materiales.

Pixel de Platino Pix

Esta reseña fue realizada siguiendo los lineamientos establecidos en nuestro Código de Ética; si quieres conocer más sobre nuestro sistema de calificaciones, da click aquí mismo.

Send this to a friend