Siendo uno de los títulos que más llamaron la atención del lineup de Electronic Arts en el E3 del año pasado, A Way Out nos presenta la historia de dos presos que deberán trabajar en equipo para salir de la cárcel, con el único fin de arreglar varios asuntos personales y profesionales que se encuentran pendientes; es un videojuego del género de acción, con un sorprendente número de acertijos y que, forzamente, debe ser completado por dos jugadores, ya sea de forma local o en línea, pero todo en tiempo real.

El inicio del juego es un viaje lento, donde poco a poco se nos van explicando las mecánicas del juego y nuestros personajes comparten sus motivaciones y razones para estar en problemas con la ley pues, conforme pasan sus días tras las rejas, conocemos más sobre su pasado y la estrategia para acortar su tiempo de condena y escapar, lo antes posible, del enclaustramiento.

Es un título exclusivo del Xbox One y el PlayStation 4, con un trabajo actoral en inglés y subtítulos en español. Sin más, te contaremos qué fue lo que más disfrutamos de este proyecto y en qué pudo mejorar.

¿Qué es lo mejor de A Way Out?

Definitivamente, algo que valoro de este proyecto es que no traiciona en ningún momento las bases sobre las cuales está planteado y, aunque es un videojuego en gran medida lineal, nos obliga como jugadores a trabajar en equipo y pensar en conjunto, cuál será la mejor estrategia para ir progresando. El hecho de que el videojuego no tomó el camino fácil de ser un shooter o un juego de prisión genérico (salvo el capítulo previo al enfrentamiento final, el cual está lleno de violencia), habla de un trabajo arduo por parte del estudio para entregar una experiencia de juego fresca, con acertijos en equipo que te hicieran trabajar en sincronía total, entre ambos jugadores.

La cereza en el pastel es la historia, la cual no pierde su atractivo, a las seis o siete horas de juego y cuenta con una cantidad de minijuegos impresionante (desde hacer ejercicio, ganar en un juego de mesa o ser estrellas del arcade, el jugador se ve envuelto en retos pequeños que involucran rítmica, coordinación y destreza).

Al ser un título que visualmente se presenta en doble pantalla, la atención se puede llegar a centrar por momentos en alguno de los dos prófugos y para que ningún jugador se sintiera inactivo son los minijuegos y las pequeñas interacciones las que garantizan que la diversión siempre estará presente.

Otras características que valen la pena resaltar son tanto el juego de cámaras (el cual es perfecto, se encuentra sincronizado entre los dos jugadores y hasta convierte el título en platformer en algunos segmentos de acción), las texturas que muestran realismo en la forma en las diferentes escenas, climas y objetos que se presentan en los diferentes capítulos del juego y un soundtrack que si bien es discreto, es funcional y lleva al jugador al borde de la acción.

A Way Out, un videojuego casi perfecto

Son mínimos los detalles que alejan a A Way Out de la perfección. Con el pasar de las horas, a pesar de ser un juego ambicioso, poco a poco se va perdiendo el realismo, especialmente en la segunda mitad del videojuego, cuando nuestros protagonistas interactúan en ambientes un poco más grandes. Poco a poco, las escenas de acción cuentan con finales poco creíbles y tanto la fórmula como el reto de resolver conflictos en equipo se van agotando, a medida que nos vamos acercando al final del título.

A Way Out tubo

En cuanto a la historia, si bien se vuelve adictiva tanto para los jugadores como los que pudieran estar una sala, observando el videojuego, está llena de clichés, la gran mayoría de ellos injustificados, que lejos de dar seriedad al título, hacen que el jugador pase de una narrativa de juego AAA a una película de Hollywood, llena de acción, de domingo por la tarde.

Finalmente, al ser un título lineal en el cual tenemos poco margen de maniobra para romper con la estructura o tomar alguna decisión alternativa para resolver los problemas que nos presenta el videojuego, después de completar el título un par de veces queda la sensación que algunos momentos épicos no son más que animaciones dinámicas bien construidas y que no es nuestro esfuerzo real el que hace que nuestros protagonistas sigan superando problemas en el último cuarto de su viaje.

Veredicto – A Way Out

Definitivamente considero que A Way Out es el mejor videojuego que he podido jugar en lo que va de este año. Sus mecánicas para resolver problemas en equipo, de forma local o en línea, dan un giro fresco a los títulos de acción y la cantidad y variedad de minijuegos lo hacen una compra obligada para los gamers que tengan la oportunidad de compartir este fenomenal pasatiempo con sus amigos o familiares. En el aspecto técnico, además de ser estéticamente excepcional, no encontramos un solo bug y da mucho gusto ver que Electronic Arts esté apostando por estudios que estén trabajando en proyectos frescos para atraer a nuevos nichos de jugadores a sus experiencias de juego.

Sin embargo, el título se cae en la segunda mitad y esos divertidos y retadores acertijos que veíamos en las primeras horas de juego se terminan cambiando por otro tipo de retos que involucran más nuestras habilidades de disparo y reflejos, algo que no termina por convencerme en esta ocasión.

Definitivamente, este título entra entre mis principales recomendaciones si cuentas con un Xbox One o PlayStation 4 y se lleva a casa un merecido Píxel de Platino, posicionándolo en una selecta lista de videojuegos que nos han impresionado, de la talla de Breath of the Wild o el propio Cuphead.

Pixel de Platino Pix

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arturo firma Nación Pix